A veces es difícil conocer la causa del dolor crónico, porque puede responder a varios factores. Asimismo, el dolor puede aparecer inicialmente debido a una enfermedad o a una lesión, pero persistir por estrés, problemas emocionales, tratamiento inadecuado o señales de dolor anormales y persistentes en el cuerpo. También es posible que se produzca dolor crónico sin que haya una lesión o enfermedad previas o una causa conocida.
Hay varias enfermedades que a menudo se asocian con el dolor, como diabetes, trastornos vasculares, herpes zoster y la mayoría de los tipos de cáncer. Muchas veces el tratamiento controla la enfermedad o incluso la cura completamente, pero el dolor crónico persiste. Sin embargo, es un error creer que si la enfermedad causante del dolor no puede curarse, el dolor tampoco. El tratamiento del dolor crónico deben llevarlo a cabo médicos con conocimientos especializados que hayan recibido formación en esta disciplina, del mismo modo que es esencial tener una experiencia especial para tratar de forma satisfactoria la enfermedad original. El dolor crónico puede ser causado por una o más patologías, o ser de origen desconocido.
Si sufre dolor crónico, hable de las opciones de tratamiento con su médico o concierte una cita en una unidad de dolor de su localidad
Última actualización: 17.9.2004