La cirugía reparadora es apropiada para ciertas personas con dolor crónico.
La decisión de realizar una intervención quirúrgica depende de su estado y de la causa del dolor. Un médico puede hacer pruebas diagnósticas, como Resonancia Magnética por Imágenes o TACs, para determinar si el dolor responde a alguna causa estructural. Habitualmente, la cirugía únicamente se considera si otros tratamientos han fracasado, a menos que la causa del dolor crónico sea mecánica, como un disco que cause irritación de un nervio o de tejido cicatricial que obstruya el intestino.
Si se detecta un problema, el cirujano puede realizar la intervención correspondiente para intentar resolverlo.
La cirugía puede aliviar el dolor, pero también puede afectar de forma permanente otras sensaciones (como la sensibilidad al tacto fino y a la temperatura) o causar un dolor diferente.
Si sufre dolor crónico, hable de las opciones de tratamiento con su médico o concierte una cita en una unidad de dolor de su localidad
Última actualización: 17.9.2004